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sábado, 3 de marzo de 2012

AZÚCAR PERLADO... para los gofres!!

      Bueno, hoy es el día en que muchos de vosotros habréis salido bien temprano para conseguir una gofrera belga de esas que salen una o dos veces al año en el Lidl. Si a estas horas aún no habéis ido a por ella no sé a qué esperáis. Es posible que ya se hayan agotado en vuestra tienda más cercana, pero siempre podéis acercaros a atención al cliente y pedir que os recojan una, porque si se da el caso de que en alguna otra tienda quedan unidades sin vender, éstas las reparten entre las tiendas que las demandan.

      Mi receta de gofres ya la conocéis muchos. Últimamente con la harina que más los hago es con la Beiker, aunque se pueden hacer con las otras opciones que os indico.
 
      Pero si hay algo que caracteriza a los gofres, y aunque no sea indispensable sí le da ese "toque de gracia" característico, es el azúcar perlado. Este azúcar no es muy fácil de encontrar, por eso pensé en hacerlo yo misma en casa...total, cosas más difíciles hemos hecho, no? Ya veréis que simpleza de receta. Eso sí, ármenseme bien de paciencia (esto va por mis amigas que se desesperan con los levados). Ya veréis, ya...:-]

Fuente de la receta: Las Tentaciones de los Santos.


Ingredientes:
150g agua
300g azúcar
75g adicionales de azúcar

Elaboración:
1) Poner a hervir en una olla el agua y los 300g de azúcar. Ir removiendo con una cuchara hasta que el azúcar se haya disuelto completamente y el agua empiece a hervir. Retirar del fuego.
2) Añadir el resto del azúcar (los 75 g), de cucharada en cucharada removiendo hasta que el líquido se sobresature de azúcar (esto es cuando el agua ya no es capaz de disolver bien el azúcar).
3) Pasar el líquido a un molde de silicona, preferiblemente ancho (por ejemplo un molde circular para bizcocho).
4) Poner en un sitio oscuro sin moverlo nada durante 15-30 días.  Yo lo pongo dentro del horno, así que como cada vez que necesito el horno lo tengo que sacar y lo muevo un poco, al final lo tengo casi 1 mes a reposo con el fin de que se solidifique el azúcar del todo.
5) Una vez el azúcar se ha solidificado, desmoldar sobre la bandeja del horno cubierta por papel vegetal, y pasar el rodillo de amasar por encima para romperlo y lograr las "perlas". No triturarlas muchísimo que la gracia es notar los trocitos en el gofre.


El azúcar queda como si fueran pequeñas roquitas translúcidas. Para los gofres yo lo suelo triturar como a la mitad de este trocito.

      Sí, ya sé que ahora estaréis pensando que no vais a esperar cerca de un mes para hacer los gofres en vuestra nueva gofrera, por mucho que la gracia sea el azúcar perlado. Lo sé. Pero bueno, podéis empezar a hacerlo y de aquí a unas semanas ya podréis disfrutar de unos gofres casi casi como los de Manneken Pis. :t)

lunes, 12 de diciembre de 2011

AZÚCAR INVERTIDO

      El otro día, "feisbukeando" con Pikerita comentamos lo positivo que puede ser para nuestras masas (sobre todo las panificables) el uso de azúcar invertido en vez de azúcar normal.

La textura es similar a la del almíbar

      Para explicar qué es el azúcar invertido, comencemos por el principio:
- El azúcar común o sacarosa es un disacárido que se obtiene por la unión de dos monosacáridos: glucosa y fructosa.
- El azúcar invertido se obtiene de hacer el proceso inverso: la sacarosa se desdobla mediante hidrólisis para obtener una mezcla, en solución acuosa, de glucosa y fructosa.

      ¿Y qué características aporta a los alimentos el azúcar invertido? Pues unas cuantas:
- Tiene mayor poder edulcorante que el azúcar común (un 30% más). Por eso no hace falta utilizar tanta cantidad.
- Da color más rápidamente que el azúcar común. Esto se debe tener en cuenta en el proceso de cocción del producto.
- Impide la cristalización de agua. Muy útil en la elaboración de helados, ya que si la cuarta parte del azúcar total de un helado lo sustituímos por azúcar invertido, el helado no cristalizará permaneciendo más cremoso.
- Acelera la fermentación de masas panificables, muy de agradecer en masas que requieren largos periodos de levado, como es el caso del roscón.
 - Tiene un alto poder de retención de agua. Esto sin duda es lo más interesante para las masas "singlu", ya que éstas tienden a secarse, y por tanto, a endurecer al poco de hornear (sobre todo las masas panificables). Así que empleando este azúcar podemos hacer que el alimento permanezca tierno más tiempo.
- También sirve para dar brillo a los bollos, brioches, galletas, etc.

      ¿Y por qué en estos momentos es interesante tener un botecito de azúcar invertido? Pues porque estamos preparando la despensa para hacer el Roscón de Reyes. Aunque por supuesto, yo a partir de ahora lo voy a emplear en más recetas.

      Dicho esto, os pongo la receta que, además, es bien sencilla. (En internet os podéis encontrar con muchas formas de hacerlo, pero buscando y comparando, la que me ha resultado más fácil de hacer es la del blog de Ana):

Ingredientes:
150g agua mineral (embotellada)
350g azúcar
1 pareja de sobres de gasificante

Elaboración (se puede hacer con o sin thermomix):
1) Poner a calentar el agua. Cuando se alcance los 50ºC añadir el azúcar.
2) Ir removiendo hasta disolver y seguir calentando hasta 80ºC.
3) Alcanzados los 80º añadir el sobre blanco (ácido tartárico) y disolver. Dejar reposar mientras enfría.
4) Cuando la temperatura baje a 65º añadir poco a poco el sobre morado (bicarbonato sódico) mientras, vamos removiendo para disolverlo bien (vel.4). Lo normal es que tenga lugar una esfervescencia, aunque si no tiene lugar no pasa nada. Dejar en reposo.
5) Guardar en un tarro de cristal y dejar enfriar.

      Se conserva sin necesidad de nevera 10 meses

Gasificantes (la gente de fuera de España puede pinchar en la foto y ver la composición de cada sobre)


      NOTA:   Las equivalencias entre azúcar común y azúcar invertido serían:

100g azúcar común = 77g azúcar invertido
100g azúcar invertido = 130g azúcar común