domingo, 1 de mayo de 2016

Recetas para preparar un candy bar sin gluten

Parece que fue ayer cuando David nació y hace ya casi una década. Este año recibirá su Primera Comunión, y faltando tan sólo tres semanas para el evento, ya os podéis imaginar cómo estamos de atareados y emocionados en casa.

En los últimos años he hecho mesas dulces para varias comuniones, bautizos y demás eventos de este tipo, así que este año no iba a ser diferente y mi hijo tendrá su candy bar de Comunión, aunque me suponga mucho esfuerzo por la falta de tiempo, y aunque por este motivo, también, haya tenido que decir que no a algunos de vosotros, que queríais encargarme vuestra mesa. El año que viene espero retomar el tema.

Por esta razón he decidido hacer este post recopilatorio de las recetas que más utilizo para este tipo de mesas, por supuesto, sin gluten. Igual alguno de vosotros os animáis a hacer vuestro propio candy bar.

Recetas para TARTAS y CUPCAKES (suelo utilizar las mismas recetas):
Este año además quiero poner en la mesa el pastel que encandila en casa últimamente:

Receta de crema de limón (como relleno o frosting):
- Lemon curd sin mantequilla

Receta para las GALLETAS DECORADAS:
- Galletas de mantequilla, para decorar o no (también se pueden hacer con margarina)

 Receta para CHUCHES CASERAS:
- Nubes

Receta para CAKE POPS:
   No la tengo publiacada, pero deciros que sólo hay que desmigar un bizcocho, y añadirle poco a poco nutella sola o con queso crema, o buttercream de vuestro sabor preferido, hasta que la mezcla sea una mesa moldeable con la que poder hacer bolitas con la mano, tras enfriar al menos una hora en nevera.
   Después de formar la bolita, mojar en chocolate de cobertura la punta de un palo de chupachup y clavarlo en la bolita. Llevar a la nevera de nuevo hasta que solidifique el chocolate del palo.
   Cogiendo del palo, cubrir la bola pinchada en chocolate fondant fundido y dejar enfriar de nuevo.

A continuación os dejo fotos de algunos trabajos que he hecho hasta ahora. Para verlas más grandes podéis pinchar sobre cada imagen.






































   Y si no hay contratiempos, en unas semanas os estoy enseñando el candy bar de mi hijo. Me hace una ilusión enorme. Espero que salga todo bien. :)



sábado, 30 de abril de 2016

¿Habéis probado los conos helados de Schar? :)

Comienza el buen tiempo y nos va apeteciendo salir a pasear cada vez más a menudo. Aunque soy bastante casera y en casa siempre tengo mil cosas que hacer, entre trabajo de ordenador, cocinar y las tareas cotidianas (y desagradecidas) del hogar, a los fieras hay que sacarlos a que desfoguen su energía, por su bien y por el nuestro. Los que seáis papás de niños pequeños sabréis de qué hablo.

Pues con las temperaturas de las que empezamos a disfrutar, alegrar el paseo con un helado es algo que nos apetece a niños y a mayores. Y sí, los helados con el palito de madera están muy bien, pero desde que el gluten desaparece de nuestras vidas, reconozcámoslo, lo que más nos apatece son los helados que llevan barquillo, los conos de toda la vida. O eso al menos nos pasa a nosotros.




Estos conos helados de Schar, de chocolate y nata, están riquísimos. ¿Los habéis probado ya? Yo los probé por primera vez hace dos años en la celebración del Día Nacional del Celíaco que ACECOVA organizó en Orihuela (Alicante).

Nosotros los compramos en tiendas especializadas, como Celilandia, y es raro que falten en nuestro congelador desde mayo hasta octubre.



La última vez que los hemos comido fue la semana pasada en el Mercado Medieval de Orihuela, en la Taberna de Paellas Vega Baja, que tuvieron la genial idea de incorporarlos a su carta de postres sin gluten. ¡No me digáis que no es una buena idea para los restaurantes! Sin manipulación, sin trabajo...sin peligro de contaminación. Me he propuesto a partir de ahora proponerlo a los restaurantes que visite para que los puedan ofrecer, porque no sólo de fruta vive el celíaco.



jueves, 31 de marzo de 2016

El mejor carrot cake de la historia

Cuando hace varias semanas me llamó Cara Dillon, desde Fuengirola, diciendo que quería acudir a uno de mis talleres en Alicante, fue para mí un halago. Ella es profesional en el mundo de la hostelería y quería aprender a hacer pan sin preparados comerciales. Excelente alumna, sin duda, se fue encantada de vuelta a casa cargada de sus panes y de un montón de nuevos conceptos en la cabeza, dispuesta a poner en práctica todo lo aprendido. Pero Cara no hizo el trayecto Málaga-Alicante en coche con las manos vacías tampoco. Nos trajo un delicioso carrot cake, el mejor que he probado en mi vida, algo en lo que coincidíamos todos los asistentes al taller. Así que le pedí la receta y permiso para compartirla con todos vosotros a través del blog. He hecho adaptación de tazas a gramos y éste es el resultado.




Ingredientes del bizcocho:

3 zanahorias ralladas (250g aproximadamente. Mitad rallada normal y la otra mitad en puré -totalmente triturada-)
1 manzana rallada (150g aproximadamente)
4 huevos
150g azúcar blanco
120g azúcar moreno
200g aceite de girasol
100g buttermilk (ó 100g de leche de vaca o vegetal + 1 cta de vinagre)
180g harina Mix Dolci de Schar
30g coco rallado (si os gusta el coco, admite más, ya que su sabor en esta cantidad queda muy muy sutil)
2 cucharaditas (de café) de levadura de repostería (marca apta)
1 cucharadita (de café) de bicarbonato
1 cucharada de canela (no colmada)
1 cucharada de vainilla en pasta
1/2 cucharadita de sal


Ingredientes de la cobertura:

100g queso blanco en crema (este queso es genérico, así que vale cualquier marca)
50g mantequilla (se puede utilizar margarina, aunque queda la crema más líquida)
120g azúcar glas (marca apta)
1 cucharadita de vainilla
2 cucharaditas de agua de azahar


Elaboración:

1) Preparar la buttermilk templando la leche y el vinagre. Dejamos reposar unos 10 minutos, hasta que veamos que la leche se ha cortado, separando su fase lipídica de la acuosa.
2) Triturar y rallar zanahoria y manzana. Reservar.
3) Batir huevos + azúcar blanco y moreno, hasta obtener una mezcla con volumen (en la thermomix: 8 minutos, velocidad 3'5, Tª37ºC).
4) Añadir a la mezcla anterior de huevos y azúcar: el aceite y la buttermilk. Batir hasta mezclar.
5) Echar ahora: zanahoria + manzana + coco  + vainilla. Volver a batir.
6) Añadir: harina tamizada + canela + levadura + bicarbonato + sal.  Batir con las varillas hasta obtener una mezcla homogénea.
7) Hornear a 170-165º durante unos 45-50 minutos. Desmoldar y dejar enfriar.
8) Mientras se hornea el bizcocho podemos preparar la cobertura o frosting de queso. Para ello se ponen todos lo ingredientes a temperatura ambiente juntos, y se baten con las varillas hasta mezclar bien. La mezcla ha debido coger algo de volumen. Reservar en la nevera.
9) Una vez el bizcocho está frío, cubrir con la crema de queso. Y ya está listo.

¡Servir y disfrutar!

Al paladar el bizcocho que resulta es muy jugoso y muy tierno. Sin duda la buttermilk tiene mucho que ver en esa textura tierna y esponjosa. Esto junto con el agua de azahar en la crema de queso, para mí son dos de los toques clave en el conjunto de aromas y sabores de este carrot cake.




NOTAS:
- Con estas cantidades sale un bizcocho grande o dos de formato "plum cake". Yo he repartido la masa para hacer un birzcocho de corona y 18 bizcochitos pequeños de corona también (tamaño donete o poco más).
- He hecho la crema con margarina, buscando una textura más líquida, como podéis ver en las fotos. Pero si la queréis más firme, como os he dicho antes, usad mantequilla.
- De forma opcional y a modo de decoración podemos colorear azúcar con un poco de colorante alimentario apto color naranja (yo he utilizado uno en pasta de la marca Sugar Flair). Una vez tintado el azúcar echar unas gotas de agua de azahar (pocas, debe quedar casi seco) y mezclar bien.




Espero que os guste. :)





martes, 15 de marzo de 2016

Pan de queso brasileño

¡Por fin saco un rato para publicar receta! Y es que quienes me han movido a hacerlo no pueden ser otros que nuestros celiaquines. Concretamente los que el pasado fin de semana acudieron por primera vez a un taller de los que organizamos en Acecova, asociación con la que colaboro cada año a través de El Taller Sin Gluten, además de en otras cuestiones :)

En el taller, los pequechefs pudieron hacer trufas sin gluten ni leche (otro día os contaré cómo), y estos panes de queso brasileños, los famosos pao de queijo, que no pueden estar más deliciosos.




La receta es facilísima y, además, todos los ingredientes empleados son genéricos, incluso la "harina".


Ingredientes:

500g fécula (almidón) de yuca o mandioca dulce
200g leche
120g aceite de girasol
2 huevos L
250g queso parmesano o  grana padano rallado (también queda bien cualquier queso curado)
1 cucharadita de sal


Elaboración:

1) Calentar hasta llevar a ebullición: leche + aceite + sal. Justo al comenzar a hervir, apartar del fuego.
2) Añadir la fécula de golpe, y mezclar bien. Podemos utilizar un robot de cocina o incluso una batidora, para que no queden grumos.
3) Añadir los huevos y seguir mezclando.
4) Añadir el queso y mezclar hasta que quede bien integrado. Dejar reposar bien tapado hasta que la masa enfríe. De esta forma irá cogiendo consistencia y la podremos manejar mejor.
5) Formar bolitas con la masa y hornearlas a 180º unos 25-35 minutos, en función del tamaño de las bolitas y de si ponemos o no el ventilador (si lo ponemos se harán antes). El punto en el que están es cuando comienzan a dorarse.

Otra opción al horneado es poner las bolitas en la gofrera unos minutos hasta que se doren. El resultado proporciona una capa superficial algo más crujiente. Riquísimo este formato también.

En cualquier caso, como más ricos están es calientes, que es como se puede disfrutar de la textura que proporciona el queso en la masa. Espectacular.




De forma opcional podemos mezclar la masa con taquitos de jamón o chorizo, tal y como hicimos en el taller con los peques.

Con estas cantidades salen como para unas 22-24 unidades (haciendo las bolitas de masa como una pelota de golf, más o menos).

Deciros que congelan y descongelan perfectamente. De hecho, así es como las conservo y las saco cada día para el almuerzo del cole de mis hijos.


NOTAS: ¡¡Se pueden hacer SIN LÁCTEOS!! Sólo tienes que cambiar la leche por leche vegetal, y queso puedes no echar o echar vegano. En realidad si no llevan queso ya no serían "pan de queso", pero si le ponemos los taquitos de jamón o chorizo, con el gustillo a queso que tiene este almidón de por sí, ya es suficiente para obtener un panecillo muy sabroso.

Espero que os animéis a hacerlos con los peques en casa y, por supuesto, que os gusten  :)